Sandarac

La resina de sandarac o sandarach es la resina vegetal de un árbol de la familia de las coníferas, Tetraclinis articulata, también conocido como ciprés de Alepo, es común en el norte de África y algunas regiones de Europa.

 

El árbol Sandarac es originario de Marruecos, aunque en el sur de Australia existen algunas especies similares de la familia de las coníferas, que producen una resina parecida.

 

El Sandarac exuda naturalmente del tallo del árbol, pero también se puede extraer a través de cortes realizados en la corteza, solidificándose en contacto con el aire.

Su aroma es suave, ligeramente afrutado, de color traslúcido y consistencia frágil. Sus propiedades promueven la relajación, alivia la tensión, el nerviosismo, el estrés y el insomnio.

Modo de empleo: Encender un carbón y echar un poco de resina sobre las brasas. La resina se derretirá y liberará su fragancia en el aire durante varios minutos.

10,00 

Uso del Sandarac

La resina de Sandarac se utiliza como sahumerio en prácticas espirituales; durante los rituales de meditación y oración, para ayudar a enfocar la mente y eliminar la energía negativa. En ceremonias de limpieza, se utiliza Sandarac para proteger contra influencias negativas y promover la armonía.

En algunas culturas se cree que el aroma de la resina es capaz de abrir los chakras y despertar la energía kundalini.

Historia del Sandarac

En la Italia del Renacimiento, el barniz más utilizado era la resina de sandarac, muy valorada como protector para el revestimiento de pinturas, antigüedades, papel, cuero y metal.

Esta resina también ha sido muy utilizada en la fabricación de inciensos y perfumes. Además, la resina de Sandarac es valorada por sus propiedades medicinales, utilizándose tradicionalmente para tratar problemas respiratorios y como agente antiséptico.